Historia 2017-07-04T18:28:29+00:00

HISTORIA

Terminada la Guerra Civil, en 1939, un grupo de pasteleros de Girona abría un obrador común en un pequeño local de la calle Joaquim Vayreda. Allí se hacía fruta confitada, turrones, chocolate, caramelos de todo tipo y confites, todo absolutamente artesanal.

En 1957, Pedro Saguer y Burjó, (Navata, 1920 – Girona 1998) se hizo cargo de la empresa. Para un panadero, sector donde se formó y en el que trabajó muchos años en Castellfollit de la Roca, fue toda una aventura empresarial. La adquisición de Productos Gerió, lejos de ser un problema, era un reto nuevo que se tenía que enfrentar de cero. Entonces la fábrica estaba ubicada en la Calle de Juli Garreta de Girona en una nave de 270 m2.

Entre los años 60 y 70, la empresa se consolidó como un referente nacional. Con un trabajo artesanal y con mucha paciencia, sus turrones y peladillas comenzaron a endulzar miles de hogares.

La industrialización del oficio que estaba revolucionando el sector y el crecimiento de la ciudad de Girona, convirtieron el céntrico obrador en un espacio demasiado pequeño para la empresa. Y así fue como, en 1970, se trasladó la actividad en la calle Alacant en el barrio de Sant Narcís de Girona en una nave de 1000 m2, ampliada posteriormente hasta 2500 m2.

En 1980 comienza una era de productos más especializados, con el lanzamiento de los caramelos Mini, los caramelos sin azúcar Geriovit y las barritas de cereales Blatty, turrones de chocolate, etc.

A finales de los 90 nace una nueva familia de productos destinados al sector de la hostelería: Los bombones de cortesía pensados para acompañar una taza de café, un cortado, o como detalle de bienvenida en Hoteles y Restaurantes.

En el año 2002 la empresa se ve forzada a buscar nuevo emplazamiento debido al proyecto del AVE a su paso por la ciudad de Girona.

El traslado se hace efectivo gradualmente entre 2007 y 2010 en una nueva planta de 7500 m2 edificada en una parcela de 25.000 m2 en el pueblo de Bonmatí que se convertirá pues, en la nueva sede de Configirona SA.

La nueva planta está equipada con los últimos avances tecnológicos con nueva maquinaria y nuevas instalaciones para ofrecer productos de alta calidad, cuidando los detalles y buscando la excelencia.

En 2014 se celebra el 75 aniversario de la empresa. Lo que había sido un pequeño obrador se convierte en una empresa que exporta a más de veinte países, donde se fabrican productos innovadores sin dejar la producción de los dulces más tradicionales.

Hoy vemos el futuro con optimismo, con la tercera generación familiar ya incorporada a la dirección y con grandes posibilidades de crecimiento.